Ruben Vinyolas

Qué mejor excusa para volver a jugar, como el niño que todos llevamos dentro, el hacer con mis propias manos una obra para mi nieto.

Así nació este proyecto, reviviendo mi pasión por el Ford T. Un logro que desafió verdaderamente mi ingenio y perseverancia.

Gracias a Bruce Mc. Calley por su libro “ Model T Ford -The car that changed the world”, el cual me valió de referencia al carecer de un modelo original que replicar.

Y a todas las personas, que con su apoyo me animan a continuar con mis obras, cautivadas por esta misma pasión con que las concibo.

Un sueño hecho realidad.

 


 

What better excuse, to playing again like the child in all of us, than making a piece for my grandson with my own two hands.

Thus was born this project, reviving my passion for the Ford Model T. An achievement that really challenged my ingenuity and perseverance.

Thanks to Bruce Mc. Calley for his book “Model T Ford -The car that changed the world”, which served as a reference point, in the absence of an original model to replicate.

And thanks to everyone, whose support encourages me to continue with my work, captivated by the same passion with which I conceived this.

A dream come true.